Un animalito para la familia
Los padres han de ser cautelosos de no tener animales agresivos como animales domesticados
lunes, 11 de agosto de 2003
Redacción El Nuevo Día
Las mascotas son parte de la vida de los niños, el corazón del hogar. La participación de los padres, la discusión abierta y la planificación son generalmente necesarios para que el mantener un animal domesticado sea una experiencia positiva para todos.
Un niño que aprende a cuidar de un animal y a tratarlo con cariño y con paciencia adquiere un adiestramiento invaluable de aprendizaje en cuanto a tratar a las personas de igual manera. Por el contrario, el tratamiento inadecuado hacia los animales no es saludable ni para el animal ni para el niño.
La mascota adecuada
Mientras toda clase de mascotas pueden brindarle placer a los niños, es importante que se escoja el animal adecuado para su familia, su casa y su estilo de vida, y uno que el niño pueda ayudar a cuidar. Los padres han de ser cautelosos de no tener animales agresivos como animales domesticados. Recuerde que aún los animales domesticados y adiestrados pueden ser agresivos. También los animales exóticos y poco comunes pueden ser difíciles de cuidar y hay que tener mucho cuidado al considerarlos.
Cuidados
Cuidar a una mascota puede ayudar a los niños a desarrollar destrezas sociales. Sin embargo, es importante recordar que los niños pequeños (menores de 3 a 4 años) no tienen la madurez para controlar sus impulsos de agresividad e irritabilidad. Debemos observarlos cuando están con las mascotas.
Los preadolescentes (menores de 10 años), en muy raras ocasiones pueden ser capaces de cuidar por su propia cuenta a un animal grande como un gato o un perro.
Los padres deben supervisar el cuidado del animal aunque ellos crean que su niño sea suficientemente maduro para cuidar del animal.
Si el niño se descuida en el cuido del animal, los padres pueden tener ellos mismos que asumir la responsabilidad.
A los niños hay que recordarles suavemente, no como regaño, que los animales, al igual que las personas, necesitan alimento, agua y ejercicio. Si un niño continúa descuidando al animal, quizás se deberá conseguir un nuevo hogar para la mascota.
Los padres son los modelos por excelencia. Los niños aprenden a ser los dueños responsables de un animal domesticado al observar el comportamiento de sus padres.
Fuente: American Academy of Child and Adolescent Psychiatry (AACAP).
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario