sábado, 13 de diciembre de 2008

S.O.S. Mientras llega el veterinario

S.O.S. Mientras llega el veterinario

Saber como reaccionar cuando nuestro fiel compañero sufre un accidente puede servir para salvar su vida. Por eso ahora le ofrecemos algunos conceptos sobre primeros auxilios

sábado, 3 de julio de 2004
Por Lucero Yrigoyen
El Comercio de Perú


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LOS ACCIDENTES no respetan días ni horarios. En el momento menos pensado, un descuido puede hacer que nuestra mascota sufra un accidente. Por ejemplo, una bolsa de detergente mal cerrada y ubicada a la altura del hocico del perro puede ocasionarle una muerte por envenenamiento. Por eso es importante evitar poner cualquier producto tóxico a su alcance y emplear más o menos los mismos principios de seguridad que se aplican con los hijos pequeños.
Pero si bien reconocemos que la prevención es lo mejor, es necesario estar preparados para enfrentar cualquier percance, y a eso apuntamos en las siguientes líneas. Cuando ocurren atropellos o caídas y al animal le cuesta moverse y presenta señales de dolor, es posible que se haya roto un hueso. Siendo así, se debe mantener a la mascota inmovilizada, sobre todo si se sospecha que la fractura compromete la columna o el tórax, pues una costilla rota podría perforar el pulmón.

Cuidado con moverlo

La posibilidad de movilizar al animal, explica la veterinaria Verónica Robles, especializada en animales pequeños, dependerá del grado de dolor que sienta y de su temperamento, ya que al estar en tensión podría morder.

La veterinaria aconseja que se entablille el miembro fracturado antes de movilizar al perro o que se enrolle el miembro afectado con papel periódico. Se le puede transportar en una manta o con una madera que haga las veces de camilla.

En el caso de las intoxicaciones, explica Verónica Robles, lo primero que se debe hacer es identificar qué sustancia tomó la mascota. Si el tóxico fue ingerido en un periodo menor de dos horas, se puede inducir al vomito siempre que el animal esté consciente y la sustancia no sea corrosiva (líquidos de limpieza, desinfectantes, kerosene y petróleo, entre otros).

"Esto se logran con una cucharada de sal o agua oxigenada. Nunca se debe usar aceite ni leche, porque si estas sustancias pasan a las vías respiratorias pueden producir neumonía. Luego el propietario deberá llevar a la mascota rápidamente al veterinario y, de preferencia, deberá llevar también los envases rotulados de la toxina que tomó o una muestra del vómito", agrega Verónica Robles.

En el caso de las quemaduras, se debe hacer es retirar al animal de la fuente del daño. Si las quemaduras son recientes y superficiales se debe echar agua fría o compresas de hielo durante 20 minutos en la zona lesionada.

De otra parte, la deshidratación es un problema común en el verano y podría ser evitado. Es recomendable acudir a un veterinario para que evalúe la gravedad de las lesiones y el porcentaje de la superficie corporal comprometida.

Ocurre, sobre todo, cuando se deja a los perros en lugares sin sombra o dentro de autos sin ventilación. Los síntomas de un perro con hipertermia, revela el veterinario, son congestión, jadeo y cansancio. Si el proceso es avanzado, presenta desorientación y síntomas nerviosos que pueden producir violentas convulsiones.

En estos casos, lo que el propietario debe hacer es enfriar al perro sumergiéndolo en agua fría. Además, recomienda el veterinario Max Delgado, hay que vigilar la temperatura rectal y verificar que baje paulatinamente. Si el cuadro de hipertermia es grave se debe llevar rápidamente a la mascota al veterinario.

Las heridas o cortes en la piel pueden ser de diferente magnitud. Los pequeños (no profundos y con poco sangrado) deben ser lavados con agua y desinfectadas con antisépticos como agua oxigenada o alcohol. Posteriormente se recomienda que se le dé a la mascota algún antibiótico para evitar las infecciones y que se vende la zona afectada con gasa estéril.

"Si la herida es profunda y sangra demasiado coloque un vendaje compresivo con gasa y llévelo de inmediato a un veterinario para que controle la hemorragia", recomienda Delgado. Con medir la temperatura y el pulso de su perro ya sabrá más o menos en qué estado se encuentra. Para conocer la temperatura se le debe introducir un termómetro rectal lubricado con aceite o vaselina en el ano y mantenerlo dos minutos.

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