Prevención de Enfermedades en Peces
Los peces como todo ser vivo son suceptibles de enfermarse, pero esto puede reducirse al mínimo si siguen las siguientes recomendaciones.
Cuando se compren peces, es importante que sea en un lugar reconocido y siempre se debe tener la responsabilidad de asegurarse de que las especies que se van a poner en el acuario sean compatibles.
Los peces son criaturas muy nerviosas y frágiles, por lo que el transporte del establecimiento a su nuevo hogar debe llevarse a cabo con sumo cuidado. Los peces son entregados en bolsas de agua o en cajas de poliestireno lo que aumenta un poco la temperatura y el oxígeno que reciben los animalitos. Estas condiciones no deben mantenerse por mucho tiempo, ya que la temperatura puede bajar o calentarse, y ellos se cansan.
Al poner en la pecera al pez, la bolsa en la que se le ha transportado debe ser introducida en la pecera (con todo y pez) para que la temperatura se equilibre y dejada ahí durante una hora. Luego, se abre la bolsa sin sacarla del agua y suavemente se vierten los peces, si se necesita ayuda, se usa la red. Es recomendable que no caiga demasiada agua de la bolsa en la pecera, porque puede traer bacterias.
Si el acuario es de tipo arrecife o tiene invertebrados, es mejor aislar a los peces nuevos por unas cuantas semanas en otro acuario y luego se trasladan los peces al acuario principal.
Cuando se descubre a uno o más peces enfermos, estos deben ser aislados en "acuarios hospital" para que no contaminen el hábitat y los demás no se enfermen. Los acuarios y las redes deben estar siempre bien desinfectadas, especialmente después de haber tratado con estos utensilios peces enfermos. De igual forma, es bueno saber que los peces no deben ser sobrealimentados porque pueden morir.
Y por último se recomienda estar siempre pendiente de la temperatura y composición del agua, así como del sistema de filtrado que utiliza el acuario.
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