sábado, 13 de diciembre de 2008

Compañeras de ocho patas: Las Tarántulas

Compañeras de ocho patas: Las Tarántulas

Cuando se habla de mascotas, por lo general se piensa en mamíferos, como perros, gatos y hámsters, o aves, como pericos y canarios. Sin embargo hay muchas especies de animales diferentes que se pueden convertir en grandes compañeros y a quienes podemos llegar a querer. Algunas de estas especies estremecen a la mayoría de las personas, pero a otras las llenan de satisfacción. Ejemplos de estos animales "exóticos" son las iguanas, las serpientes, los sapos, los escorpiones y, cómo no, las arañas, especialmente las tarántulas.

A pesar de no tener muchos amigos, las tarántulas son aceptadas como mascotas en un número creciente de hogares. Presentan muchas ventajas con respecto a otras mascotas. Por ejemplo, necesitan poco espacio, por lo que son ideales en los hogares de tamaño reducido. Requieren pocos cuidados, y necesitan poco alimento. Además son más limpias que la mayoría de las mascotas.

De las 35.000 especies conocidas de arañas, 800 son tarántulas verdaderas, aunque otras especies son semejantes a ellas. Están clasificadas dentro de la familia Theraphosidae. Aunque no tejen telas como otras arañas, las tarántulas pueden producir hilos para varios propósitos, como envolver a sus presas y preparar sus madrigueras. Su vista no es buena, y les sirve básicamente para distinguir las zonas claras de las oscuras. Su principal sentido reside en los vellos que cubren sus cuerpos, con los que detectan vibraciones en el suelo y el aire. Los colores, tamaños y formas varían según la especie.

Como mascota, la tarántula se mantiene en un terrarium, preferiblemente una pecera de unos veinte litros de capacidad en la que se ha colocado entre tres y cinco centímetros de gravilla, arena o tierra, para lograr un hábitat lo más semejante posible al natural. No se debe usar aserrín, pues ciertas variedades de madera son tóxicas para varios invertebrados.

Dentro del terrarium se pueden colocar algunas plantas y piedras. No se recomiendan los cactos, pues la tarántula puede lastimarse con las espinas si cae desde uno de los lados del terrarium. Es también conveniente colocar un pequeño recipiente, como media maceta o una pieza de tronco hueco, donde la tarántula pueda refugiarse. La temperatura del terrarium debe mantenerse entre 21 y 24 grados, aceptable para la mayoría de las especies.

En el terrarium se puede colocar un pequeño plato o la tapa de un recipiente con agua para la tarántula. Dentro de este recipiente se pueden colocar piedritas para facilitar el movimiento del animal. Para limpiarlo se utiliza una espona limpia. No se debe usar algodón, pues libera fibras que pueden atorarse en la boca de la araña. También es una buena idea rociar el hábitat completo con agua una vez a la semana, para mantener la humedad.

Las tarántulas son excelentes trepadoras, por lo que se debe mantener el terrarium tapado. La tapa debe tener agujeros que permitan la circulación del aire y la humedad. Además de evitar que la araña escape, la tapa asegura que otras personas molesten al pequeño animal. Hay que tomar en cuenta que las tarántulas son animales territoriales; no se debe colocar dos o más arañas en un mismo terrarium.

Estos animales son depredadores, y comerán casi cualquier animal que puedan capturar y matar. Se las puede alimentar con grillos, escarabajos, saltamontes, lombrices de tierra, polillas y otros insectos. Las tarántulas más grandes también pueden alimentarse con pequeñas serpientes, lagartijas e incluso ratones pequeños. Una de las ventajas de tener una tarántula como mascota es que no hay necesidad de alimentarlas todos los días. Una vez a la semana es suficiente, y las variedades de mayor tamaño pueden pasar incluso dos semanas sin requerir alimento. Como solo comen lo que necesitan, es conveniente retirar los restos para mantener limpio el terrarium. Es normal que una tarántula saludable pase más de dos semanas sin alimentarse, lo que puede anunciar una muda de piel en pocos días.

Si se desea, se puede recoger a la tarántula con las manos. No se debe sujetar, sino colocar una mano frente a la araña y empujar a la araña suavemente con la otra. Las tarántulas varían su comportamiento, por lo que si se rehúsa, lo mejor es dejarla en paz. Si se logra que se suba a una mano se debe mantener siempre a poca altura sobre una superficie firme, pues una caída puede ocasionarle graves heridas. Además, no se puede garantizar que la tarántula no muerda; también hay que tomar en cuenta que algunas especies son más agresivas que otras. La mordedura de la tarántula no es grave, y aunque su veneno sea eficaz contra insectos y otros animales pequeños, es prácticamente inocuo para los seres humanos. Sin embargo, si se tiene una alergia lo mejor es utilizar guantes.

Algunas especies de tarántula pueden soltar pelos urticantes de su abdómen, que pueden ser muy molestos. Después de manipular a la araña se deben lavar las manos. Las reacciones a estas medidas defensivas de la araña variarán en cada persona.

Estas arañas mudan su piel con regularidad. Esta piel dura es llamada cutícula o exoesqueleto. Unas dos semanas antes la araña deja de alimentarse, y es usual que hagan una especie de cama con su telaraña y se tiendan en ella de espaldas. En poco tiempo la vieja piel se abre y la araña saldrá de ella con su nueva cutícula, brillante y suave, que crecerá y endurecerá en unos días. Hasta que endurezca no se debe manipular a la araña, pues una leve presión puede deformarla irremediablemente.

Durante la muda se deben retirar todos los animales vivos que se encuentren dentro del terrarium, y el plato de agua debe estar lleno. Es importante recalcar que las arañas no mueren usualmente de espaldas. Si se encuentran en esa posición lo más probable es que estén mudando de piel y no deben ser tocadas. La muda es un proceso difícil para la araña, que se debilita e incluso puede llegar a morir.

Con frecuencia es difícil determinar el sexo de una tarántula hasta que llegue a la edad adulta. Los machos tienen el abdómen más pequeño y las patas más largas que las hembras. En la mayoría de las especies los machos tienen también pequeños espolones en la base del tercer segmento (empezando por la punta) de las patas delanteras; las hembras no tienen tales espolones. Es importante saber el sexo de la tarántula, pues se relaciona con su tiempo de vida. Mientras que las hembras pueden llegar a vivir entre 15 y 20 años con cuidados apropiados, los machos usualmente un año o un año y medio después de haber llegado a la madurez. Claro está que el tiempo de vida es diferente según la especie y los cuidados que se le den a esta mascota.

Las arañas no aprenden trucos como los perros, ni cantan como los canarios, pero su sola presencia bastará para llamar la atención. Con los cuidados apropiados se podrá contar así con una mascota silenciosa, fácil de mantener y, sobre todo, fascinante.

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