Problemas de Pelo: Algo más que un Síntoma
El pelo de los perros es fundamental, pues los protege de enfermedades así como del frío inclemente, por eso hay que cuidarlo y no permitir que se dañe.
Los primeros signos de que hay problemas en el pelaje son una caída excesiva del cabello o mucha comezón. Sin embargo, no hay porqué esperar a que esto suceda. Si les damos el cuidado requerido el perro tendrá siempre un pelaje de lujo.
Como es de esperarse la limpieza juega un papel preponderante. Sin embarrgo, con mantenerlos limpios y bien peinados no basta, pues las zonas de la boca y los ojos son muy vulnerables y se contaminan muy fácilmente.
El producto con el que se baña al perro debe de ser de la major calidad posible, de lo contrario cuando te des cuenta, tu perro será irreconocible y habrá perdido todo su pelo.
Las lágrimas y la saliva son elementos que casi siempre le causan al perro irritación, cambios en la pigmentación o color de piel, e incluso pérdida del pelo. Otro factor muy influyente es el aseo del lugar donde el perro se desenvuelve.
Así, es importante limpiar con cuidado y regularmente las secreciones oculares (es decir lagrimas y lagañas) con una gasa humedecida con agua. Además, se debe utilizar el mismo procedimiento en toda la zona circundante a la boca, sobre todo si el perrito babea en exceso.
De la misma manera, es necesario poner atención constantemente a si la mascota sufre de algún tipo de problema en la piel. Un indicador de esa situación es si el perro pasa lamiéndose insistentemente la pata, o alguna otra zona de su cuerpo. Si esto ocurre, cabe la posibilidad de la existencia de algún parásito o de un problema neurológico, y la consecuencia del lamido excesivo puede llegar a ser una total calvicie del área lamida.
En este caso, hay que acudir inmediatamente al veterinario para que éste determine la causa y el tratamiento adecuados a las circunstancias. Si se descubre que la razón es neurológica habrá que recurrir a un experto en la materia, es decir un neurólogo canino.
Los parásitos por su parte son bastante comunes en cualquier animal. Las pulgas, los piojos y las garrapatas son uno de los más grandes suplicios que sufren los perros, pues la comezón que les produce es incontrolable y no les deja ni tomar una siesta en paz e incluso puede alcanzar niveles catastróficos si el perro es -en adición- alérgico a las sustancias que estos animales secretan.
Para solucionar este problema, hay que empezar por hacer una limpieza profunda en el entorno del perro, pues los huevos de las pulgas se alojan en las alfombras, muebles, cortinas y tapicerías. Asimismo, se debe acudir al veterinario para que le recete un antiparasitario indicado particularmente para tu perro.
Por último, y tal vez lo más importante es la alimentación. Los concentrados actuales son muy alimenticios, y no tendrían por qué haber perros que siendo alimentados con estos concentrados sufran de enfermedades cutáneas, y sin embargo ocurre.
Esto es porque hay gente que añade al concentrado cápsulas de calcio o algunas vitaminas que resultan contraproducentes. El calcio en grandes cantidades daña el pelo, le quita el brillo y provoca su caída. Además, produce piel grasienta que adquiere infecciones bacterianas fácilmente, irrita y enrojece la piel, y genera la aparición de escamas.
Por otro lado, si el alimento no es de buena calidad y tiene deficiencias en las vitaminas, el pelo sufrirá resequedad y debilidad, y la piel se enrojeecerá y puede resecarse. De ahí que sea imprecindible alimentar al perro con un alimento de la más alta calidad posible, balanceado y con las correctas dosis de vitamina A, calcio y ácidos grasos esenciales.
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