Las bondades felines
Los gatos no están exentos de comer cierta cantidad de fibra, grasa y carbohidratos
martes, 26 de agosto de 2003
Por el Comercio/GDA
Famosos por su agilidad y sus siete vidas, estos graciosos e inteligentes felinos tienen más de una característica que sorprende, como el hecho de poder ser amaestrados o de tener motivos suficientes para darse un paseo por el techo de las casas, de vez en cuando.
El gato siempre ha demostrado ser un animal sumamente inteligente y hábil para enfrentar todo tipo de situaciones. Entre otras de sus virtudes se considera el que sean animales pequeños, muy limpios, ciertamente longevos (viven un promedio de 16 ó 17 años) y con un presupuesto muy bajo para sus cuidados y alimentación.
Un refrescante chapuzón
Quien pensó que los gatos se habían peleado con el agua, se equivocó, según la doctora Luz Marina Vidal, médico veterinario. Es bastante sencillo realizar la higiene del gato, ya que es un animal que casi a diario se limpia con lametones por todo su cuerpo.
Es posible ayudarlo en su higiene personal bañándolo por lo menos una vez al mes y no olvidando el intenso cepillado que debe hacerse, especialmente en las razas de pelo largo.
¿Los ojos? Se aconseja limpiarlos en caso de que sea necesario. Se puede hacer cada dos días con un algodón empapado en una solución de ácido bórico, se le pasa por los párpados, especialmente por el lagrimal, y al terminar se les seca con una gasa limpia. Para el caso de las orejas es necesario tener el mismo cuidado.
Buen provecho
Son carnívoros por naturaleza, así que la proteína animal, como carnes blancas (pescado) y las vísceras, constituye una parte esencial de su alimentación. No obstante, los gatos no están exentos de comer cierta cantidad de fibra, grasa y carbohidratos, que también deben estar considerados dentro de la dieta gatuna.
En caso de que el dueño del gato quiera alimentarlo con comida casera, lo conveniente será que se instruya con un profesional. Puede ser amaestrado convenientemente y no resulta difícil hacerlo si se le tiene paciencia. Basta con ayudarlo a repetir una serie de ejercicios periódicamente, como lo es, por ejemplo, el dar la patita al amo.
Para ello, ponga en su mano un poco de la comida favorita del minino. Casi al mismo tiempo tómele la derecha diciéndole "hola". Cuando estire la pata, déle el premio con la mano izquierda. Repita este ejercicio varias veces y comprobará si su gato ha entendido la asociación. Lo habrá logrado cuando al extender la mano y decir "hola", él levante la patita por sí mismo. ¿El mejor momento para enseñarle? La hora de comer.
¿Y las escapadas? Se producen, casi siempre, por la necesidad de buscar comida o el encuentro sexual. Así que la próxima vez que su gatito desaparezca, no vaya por ahí molesto y piense primero en aquello que le puede estar haciendo falta.
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